Por medio de casos reales, pretendo mostrar lo que viven y experimentan miles de mujeres, que por una u otra razón han decidido
formar un hogar pretendiendo cumplir aquel sueño de niñas, donde se presenta un apuesto galán, seductor,
coqueto, que endulza oídos con palabras bonitas, mostrando su mejor perfil y logrando conocer por medio de tácticas la persona
que posiblemente lo acompañe por el resto de su vida (esposa, compañera,
complemento, media naranja).
Hasta ahí todo va bien, pero ¿Qué pasa cuando
esas dos personas desconocidas emprende una larga caminata tomados de la mano,
con el fin de formar un Hogar, una
familia, y que siempre uno de los dos intenta complacer a su pareja en todos los aspectos, para que él no fanfarronee ante los demás del tipo de mujer o persona que consiguió? Y ¿Cómo de alguna manera
nuestra forma de pensar, creencia, valores y engramas o patrones de activación hace que se produzca ciertas conductas o comportamientos?, entre ellas esta la manipulación en la relación de pareja; pues ya aquel príncipe o
aquella princesa, empiezan una lucha por querer imponer sus esquemas mentales, activando procesos psíquicos que cada cual trae consigo como si
fueran un impreso inquebrantable, pues estos conducen las acciones, y alteran el orden interno donde la percepción, sensación, subjetividad, conocimiento, pensamiento, memoria, lenguaje y aprendizaje con los que fueron formados desde su seno materno hacen de las suyas, volviendose repetitivos. Son estos los puntos claves en una relación, los impulsos nerviosos son los detonantes, activando las respuestas generadas ante situaciones ya vividas, y que traen una tensión similar, el cerebro empieza a jugar mediante imágenes mentales que aparecen como ráfagas e invaden el pensamiento y son enviadas al sistema nervioso provocando reacciones equivocadas, pues recordemos que nosotros ya traemos el conocimiento de la relación de pareja (papá - mamá) y todos los conflictos por los que ellos pasaron, haciendo que nuestro cuerpo reaccione de una u otra manera, permitimos ciertas conductas que también permitieron nuestros padres.
Entre su embeleso ninguno de los dos contemplaban tal situación, en este punto es
donde algunas parejas por más que intentan no pueden fusionar la relación, pues
no logran establecer acuerdos y es aquí donde después de 10 o más años de
intentar sacar a flote su relación se dan cuenta que si no le ponen fin a estos engramas o patrones de activación, no lograrán el tan esperado final feliz (!y vivieron felices por siempre¡), y la relación que por muchos años se aparento
ante la sociedad se fractura teniendo consecuencias irreversibles. Para hacer mas comprensible el juego de la manipulación en la relación de pareja, 3 mujeres (Susy, Anne, Mila) muy amablemente compartieron su
historia, y como desde
el primer momento se sintieron manipuladas por su compañero, lo que les permite seguir, o dejar la relación.
Caso 1:
Continuara…….
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